Contribuyendo a desarrollar
el deporte con unos “veleros perfectos”

Rod Johnstone de J Boats comparte sus opiniones sobre cómo el diseño de los veleros debe adaptarse a las necesidades de los navegantes…

Rod Johnstone navegando

Artículo publicado en la prestigiosa web norteamericana del mundo de la vela Scuttlebutt el 26 de agosto de 2015 (leer artículo original en inglés)

El "velero perfecto"

por Rod Johnstone de J Boats

Navegar te proporciona la confianza y el deseo de dominar las fuerzas de la naturaleza.

Lo que en J Boats tratamos de hacer es crear unos diseños de barcos de gran rendimiento que

se ajusten al poder adquisitivo de los aficionados a la vela. Queremos ser partícipes del

renovado interés que vemos en la navegación de recreo y de competición. Pensamos que

nuestra filosofía de diseño se ajusta muy bien a este nuevo entusiasmo: proporcionar un

velero más perfecto para el mayor número de navegantes. Como diseñador, considero que

lograr que la gente navegue pasa por poder contar con un gran velero.

Para mí, el “velero perfecto” es un barco con el que los navegantes de cualquier nivel pueden

disfrutar de su afición de una forma segura y en toda su extensión -desde las velocidades de

escalofrío con viento fuerte hasta estar casi parado por ausencia de viento-, y desean repetir la

experiencia cuanto antes. Navegar te proporciona la confianza y el deseo, como “capitán de tu

propio barco y dueño de tu propio destino”, citando el poema Invictus, de dominar las fuerzas

de la naturaleza.

La velocidad es un elemento sumamente importante para el “velero perfecto” pero la versatilidad es igual de fundamental.

Esta es la poderosa sensación que hace que a la mayoría de nosotros nos enganche la vela.

Tanto con ocho años como con ochenta, tan sólo es necesario un poco de técnica y disponer

de un velero en condiciones de navegar para disfrutar de esta experiencia. El “velero perfecto”

puede ayudarte a lograrlo dentro de la amplia variedad de condiciones de viento y de olas que

te encontrarás en el mar. Puede ser el gancho que haga que cualquier persona con ganas de

aventura disfrute de la vela el resto de su vida.

La velocidad es un elemento sumamente importante para el “velero perfecto”, en especial

para los amantes de las regatas, pero la versatilidad es igual de fundamental. Esto significa que

un barco debe realizar numerosas cosas bien. A lo que me refiero concretamente es que el

“velero perfecto” es una síntesis de muchos elementos (que en ocasiones compiten entre sí)

para lograr el resultado deseado, que es alcanzar un gran rendimiento y poder disfrutar de una

“gran sensación”.

Los elementos clave: control, equilibrio y sencillez

Normalmente, hay que reducir ligeramente la velocidad para lograr este equilibrio. Los barcos

diseñados para alcanzar una velocidad extrema rara vez se utilizan para la navegación de

recreo y no disponen de un gran número de lugares donde competir. La velocidad extrema

requiere disponer de barcos sumamente costosos, que es poco probable que sean populares

con una situación económica difícil.

El “velero perfecto” debe destacar por su capacidad para ceñir bien. Esto

significa que debe tener un casco con la forma adecuada, así como una gran estabilidad y un

plano vélico apropiado para lograr un excelente rendimiento navegando en ceñida en

cualquier condición, incluso con vientos muy fuertes y olas muy grandes. Un velero que reúne

estos criterios suele ser apropiado tanto para navegar en familia como para competición. Un

velero que no navega bien en ceñida en todas las condiciones hace que su capitán y su

tripulación sean mucho más vulnerables a los caprichos de la naturaleza así como a una orilla a

sotavento.

Hasta una tabla de madera con una gran sábana a modo de vela navegará bastante bien a favor del

viento. Por tanto, para mí, la verdadera fascinación siempre ha sido navegar en ceñida.

Como la mayoría de la gente, soy un producto de mi entorno, concretamente Stonington,

Connectitud y el estrecho de Fischers Island donde he navegado toda mi vida. Allí, la corriente

es de dos a tres nudos y en ocasiones el viento es muy escaso. Es algo que el “velero perfecto”

debe tener en cuenta, en especial con el viento en proa.

El “velero perfecto” ofrecerá a los navegantes la posibilidad de elegir su propio nivel de riesgo

y de emoción, y disfrutar de la experiencia. No hay nada más satisfactorio que navegar con un

barco que hace todo lo que tú quieres, sin que quedes mal, como por ejemplo cuando

necesitas atracar a sotavento con poco espacio y un viento de veinte nudos.

Los elementos clave son el control, el equilibrio y la sencillez. Por definición, un velero fácil de

dominar está bien equilibrado y te permitirá navegar bien en numerosas circunstancias. Esta

puede ser la diferencia entre que tus amigos y familiares deseen volver a navegar contigo o

enfrentarte a un motín por haber perdido el control de tu barco, lo que hará que tu tripulación

te abandone, tal vez de forma permanente.

La verdadera prueba es cuando tienes que navegar el barco con fuerte viento y grandes olas.

El grado de perfección de tu velero es proporcional a la atracción que ejerce en ti el simple

hecho de salir a navegar. Parte de la atracción se debe a la sencillez, no sólo en los controles,

sino también la facilidad para que una tripulación reducida pueda manejar el velero. ¿Se puede

navegar o incluso competir fácilmente con el barco con una tripulación reducida? ¿O se trata

de un velero que requiere una tripulación amplia y muy competente para tener éxito… o como

mínimo para ser aprovechable? Este último barco tal vez consiga lograr récords de velocidad y

salir en la prensa, pero el primero será más utilizado por su sencillez, versatilidad y

asequibilidad.

La comodidad es otro aspecto destacado del “velero perfecto”, habitualmente ignorado en los

barcos de alta competición. El confort ergonómico de un lugar donde resulta agradable

sentarse y la facilidad para moverse a la hora de navegar el barco es parte integrante de la

comodidad. El otro es la suavidad o el movimiento del barco en las olas. Ambos elementos

contribuyen a obtener un verdadero confort. No tiene nada que ver con aquello de “toda la

comodidad del hogar” que tanto se pregona en las ferias dedicadas a la vela, con unos barcos

con un interior amplio amarrados en aguas tranquilas. La verdadera prueba es cuando tienes

que navegar el barco con fuerte viento y grandes olas.

Me refiero a navegación a vela, no a motor. Con el “velero perfecto” se puede navegar en

cualquier parte sin un motor auxiliar. Si la vela es tu pasión “el velero perfecto” te llevará en

total seguridad desde un punto “A” a un punto “B” navegando únicamente a vela sin tener ni

una pizca de viento. Un motor auxiliar tal vez sea necesario con calma chicha o en ríos

caudalosos y puertos una vez que has llegado a tu destino, pero tu grado de perfección a la

hora de navegar es inversamente proporcional al porcentaje de tiempo que utilizas el motor

para propulsar el barco. Los diseños para crucero no necesitan ser lentos navegando a vela.

Citando al difunto Uffa Fox, célebre navegante y diseñador británico, “los dueños deben estar

orgullosos de sus barcos, y los dueños de veleros lentos aprecian la comodidad en su

desplazamiento en el mar, olvidando casi que sus barcos son cómodos en el mar porque son

tan lentos… Es la velocidad de un barco rápido lo que lo convierte en incómodo, pero su dueño

puede, reduciendo el velamen, bajar la velocidad; puede elegir entre un periplo rápido pero

incómodo o uno lento pero confortable, mientras que el dueño de un barco lento no puede

elegir.”

Medimos nuestro éxito en función de la frecuencia en que los propietarios de los barcos que hemos diseñado navegan y compiten con ellos.

En J Boats hemos evitado los “extremos” en el diseño de nuestros barcos. Nos gusta pensar

que nuestros veleros pueden ser manejados allí donde sus navegantes se consideren

competentes para navegar. Incluso nuestro nuevo J70 de 7 metros con quilla abatible puede

navegar en alta mar (aunque no recomendemos navegar con él en el Océano). La capacidad

para navegar de forma segura sin ver la costa es suficiente.

Cuando J Boats crea un nuevo diseño tratamos de que sea más “perfecto” que cualquier que

hayamos realizado antes. Alan Johnstone (diseñador jefe) y yo mismo (su asistente) nos

preguntamos siempre si es realmente novedoso, mejor o diferente de lo ya existente. ¿Querrá

su dueño utilizar este barco a menudo? ¿Querrán sus familiares y amigos salir a navegar en él?

¿Quisiéramos tener un barco así para nosotros mismos? ¿Es razonable pensar que otros

navegantes querrían ser propietarios de él? Si la respuesta a todas estas preguntas básicas es

afirmativa, entonces estamos más cerca de haber diseñado el “velero perfecto”.

Medimos nuestro éxito en función de la frecuencia en que los propietarios de los barcos que

hemos diseñado navegan y compiten con ellos. Creo que la mayoría de los navegantes estarán

de acuerdo con la forma de contemplar la navegación y la competición de vela antes descrita.

La situación económica actual ha hecho que para muchos resulte difícil ser propietario de un

barco, pero confío en que podamos superar esta coyuntura con nuevos diseños que se ajusten

a las necesidades de los navegantes.

 

Árticulo original Growing the Sport with "Perfect Sailboats" publicado en Scuttlebutt